Sinopsis

Reseña
Me recomendaron esta lectura. Parece ser que tiene muchas opiniones favorables.
Pues nada me toca opinar, y sinceramente no me queda más remedio que unirme a todos esos lectores ávidos del género denominado policíaco, con personajes llenos de conflictos internos y vivencias tristes.
Karin Slaughter era una gran desconocida para mí, leí en algún sitio que la comparaban con Patricia Cornwell, autora de la saga dedicada a la forense Scarpetta, de la que hace ya unos años si llegué a leer algo.
Karin Slaughter crea en este libro unos personajes, que desde el principio nos atraen, su prosa fluida y su capacidad de crear una intriga misteriosa, es admirable.
La autora, ha combinado a dos de sus protagonistas de sagas anteriores, Will Trent y Sara Linton, y añade unos pocos nuevos creando una trama muy acorde a los perfiles de los personajes principales, y la verdad la mezcla funciona, consigue que el lector no se desprenda del libro, el narrador omnisciente en tercera persona, describe poco a poco, y alternando los hechos, las investigaciones que conducen a la conclusión del caso, a la par que consigue describir la situación personal de cada protagonista y sus tristezas y penurias.
Los escenarios descritos en ocasiones, estremecen, por la atmosfera tétrica, oscura y las descripciones de las torturas que sufren las víctimas. Es una novela muy gráfica.
El argumento sigue un hilo lineal, que en ningún momento decae, ni se hace pesado ni lento, va en una progresión justa, para mantener el suspense hasta el final.
Lo único que me ha sido poco creíble es una de las particulares de Will Trent, pero creo que más bien, es algo necesario, para la autora, puesto que sus personajes son de lejos los habituales, tienen que tener problemas, y desde luego, ser capaces de ser útiles para la resolución del caso por muy problemáticos que sean.
Si yo fuera este libro, seguiría de cerca la vida de sus protagonistas.
Pues nada me toca opinar, y sinceramente no me queda más remedio que unirme a todos esos lectores ávidos del género denominado policíaco, con personajes llenos de conflictos internos y vivencias tristes.
Karin Slaughter era una gran desconocida para mí, leí en algún sitio que la comparaban con Patricia Cornwell, autora de la saga dedicada a la forense Scarpetta, de la que hace ya unos años si llegué a leer algo.
Karin Slaughter crea en este libro unos personajes, que desde el principio nos atraen, su prosa fluida y su capacidad de crear una intriga misteriosa, es admirable.
La autora, ha combinado a dos de sus protagonistas de sagas anteriores, Will Trent y Sara Linton, y añade unos pocos nuevos creando una trama muy acorde a los perfiles de los personajes principales, y la verdad la mezcla funciona, consigue que el lector no se desprenda del libro, el narrador omnisciente en tercera persona, describe poco a poco, y alternando los hechos, las investigaciones que conducen a la conclusión del caso, a la par que consigue describir la situación personal de cada protagonista y sus tristezas y penurias.
Los escenarios descritos en ocasiones, estremecen, por la atmosfera tétrica, oscura y las descripciones de las torturas que sufren las víctimas. Es una novela muy gráfica.
El argumento sigue un hilo lineal, que en ningún momento decae, ni se hace pesado ni lento, va en una progresión justa, para mantener el suspense hasta el final.
Lo único que me ha sido poco creíble es una de las particulares de Will Trent, pero creo que más bien, es algo necesario, para la autora, puesto que sus personajes son de lejos los habituales, tienen que tener problemas, y desde luego, ser capaces de ser útiles para la resolución del caso por muy problemáticos que sean.
Si yo fuera este libro, seguiría de cerca la vida de sus protagonistas.