lunes, 16 de julio de 2018

El cuarto mono de J. D. Barker

Sinopsis
El detective de la policía de Chicago, Sam Porter investiga el caso de un hombre atropellado, pues los indicios en la escena del crimen apuntan a que se trata de El Cuarto Mono, un asesino en serie que ha estado aterrorizando la ciudad.
Su modus operandi consistía en enviar tres cajas blancas a los padres de las víctimas que secuestra y mata: una primera con una oreja, una segunda con los dos ojos, y otra con la lengua; y finalmente dejar abandonado el cuerpo sin vida en algún lugar.
El hombre atropellado llevaba una de esas cajas blancas. Se inicia así una frenética carrera contrarreloj para averiguar dónde se encuentra encerrada la próxima víctima.

Reseña
Cuando vi la portada de este libro, me vino a la cabeza la imagen de los tres monos, así que me pregunte, ¿a que se referirá con el cuarto mono?...
Barker en su novela crea un cuarto mono: no hagas el mal; y convierte este pensamiento en la bandera ideológica del asesino en serie protagonista de esta novela.

La creación de un criminal que va dejando pistas, no es algo novedoso.
En la década de los noventa, proliferaron, las películas con este argumento, por ejemplo, Seven, El silencio de los corderos, El coleccionista de huesosEl coleccionista de amantes, Copycat... Y eso tal vez nos pueda llevar al pensamiento erróneo de que esta es una novela más, pero desde mi punto de vista el autor ha dado una vuelta de tuerca:
La historia comienza con la muerte del criminal, que lleva encima diversos objetos, que se convierten en pistas, para salvar a la siguiente víctima del criminal.

La narración no decae en ningún momento, volviéndose a medida que avanzamos en más intrigante y dinámica, para ello nos encontramos dos historias entrelazadas.
➤La primera de ellas, claramente es la narración en tercera persona de los hechos actuales, que se centra principalmente en el caso y el policía encargado de la investigación.
➤La segunda nos la cuenta el propio asesino.
A modo de diario en primera persona nos relata su niñez, siendo esta historia mas terrorífica que la principal, puesto que a medida que avanzamos en el diario, nos encontramos situaciones mucho más impactantes, puesto que este modo narrativo es directo al lector.

Todos los personajes descritos en la obra tienen su particular carácter y aportan con su comportamiento y su lenguaje, una personalidad única, que esta muy bien equilibrada en general, pudiendo el lector incluso a identificar cada uno de ellos, con un actor de cine.
Y es que esta novela, tal como esta planteada, podría fácilmente ser adaptada y ser guión de una película o serie televisiva.

La novela está organizada en capítulos ágiles de una forma lineal en el tiempo y en un periodo muy corto se resuelve, es como una carrera contrarreloj; el escritor no nos hace perder el tiempo con largas descripciones ni explicaciones complejas y técnicas que pudieran aburrirnos y volver pesada la lectura.

En algunos momentos nos da la sensación de que es casi melodramático, pero creo que su intención es involucrarnos en la trama y hacernos participes de la angustia de las víctimas o el protagonista.
La trama se vuelve poco a poco más retorcida y llegamos a un final, que seguramente, no es el más satisfactorio, pues si bien se cierra la trama principal, quedan abiertas nuevas posibilidades y por supuesto el convertir esta obra en parte de una saga.
El libro me ha gustado y desde luego es muy recomendable su lectura, es entretenido y muy adictivo.

Si yo fuera este libro  no podría ser objetivo del CM.

lunes, 9 de julio de 2018

El hombre de tiza de C. J. Tudor


Sinopsis
Echando la vista atrás, todo comenzó el día del terrible accidente durante la feria, cuando Eddie, de doce años, conoció al Hombre de Tiza.
Fue el Hombre de Tiza quien le dio la idea de los dibujos: una manera de dejar mensajes secretos entre el grupo de amigos.
Fue divertido hasta que los dibujos condujeron al cuerpo sin vida de una niña.
Sucedió hace treinta años y Ed pensaba que todo había quedado olvidado. Sin embargo, recibe una carta que contiene solo dos cosas: una tiza y el dibujo de un muñeco.
La historia se repite y Ed se da cuenta de que el juego en realidad nunca terminó...
Todos tenemos secretos. 
Todos somos culpables de algo. 
Y los niños no son siempre tan inocentes.

Reseña
Por fortuna, algunos libros tienen algo especial que nos acercan a ellos en las librerías, y en este caso, como en la mayoría de los autores desconocidos, es la portada. 
Podríamos decir que destacaba entre otros muchos, en el expositor de este género.
Es algo sencilla, pero efectiva: ¿se trataba de un asesino que jugaba al famoso juego del ahorcado, con las víctimas? ¿Acaso eran las pistas para atraparlo?

Tras leer las sinopsis, decidí sumergirme en él, indudablemente tenía algo especial.
No solo las buenas críticas que leí, que fueron las que terminaron por animarme, sino que también estaba la necesidad o las ganas de conocer algún autor novel, que se arriesgara con un género tan en boga actualmente y por lo tanto tan difícil de manejar, con el objetivo de conseguir sorprendernos con algo nuevo. Era todo un reto.

Pues una vez leído, puedo decir una cosa: me ha sorprendido gratamente.

C.J. Tudor consigue con una trama aparentemente sencilla y una introducción misteriosa, mantener al lector atrapado, intentando dilucidar cuál será el siguiente paso, en una cadena de sucesos narrado a dos tiempos, presente y pasado.

Por un lado tenemos lo que sucedió hace 30 años, y por otro, los sucesos de la actualidad; que poco a poco se van mostrando al lector, hasta confluir en un final algo diferente a lo esperado.

Los personajes, los protagonistas de esta historia, van mostrando su vida desde el principio, la de unos niños que se encuentran inmersos en un misterioso asesinato y atrapados en varias situaciones que nos pueden parecer inconexas, aparentemente entre sí, y que provocan diversas sensaciones al lector.
Cada niño con su difícil situación, nos genera un reacción distinta; es una especie de paleta de sentidos, va desde el cariño al desagrado, lo curioso es que en su versión adulta, cuando rondan los cuarenta los vemos distintos, aunque con un carácter que indudablemente fue sembrado de niños, y que es la base de su comportamiento en ocasiones dispares.

El autor con un constante cambio entre el pasado y el presente nos empuja a esperar esos cambios, porque buscamos que exista una relación entre el pasado y el presente, y que los crímenes antiguos, sean origen de los actuales.

La narrativa es fluida; la ambientación casi perfecta; y la intriga se mantiene casi constantemente, puesto que la solución a la mayoría de los misterios, se realiza en pequeñas dosis en cada capítulo.
En ocasiones puede recordarnos a It, obra archiconocida de Sthephen king, sin embargo no existe similitud alguna.

El desenlace es completamente una sorpresa y aunque pueda parecer extraño es sorprendente y creíble.

Si yo fuera este libro: no quisiera ser escrito en tiza y menos ser coleccionado por el protagonista.

lunes, 2 de julio de 2018

La sangre de los libros de Santiago Posteguillo


Sinopsis
Santiago Posteguillo nos sorprende ahora con un fascinante recorrido por los enigmas más famosos de la literatura.
Asesinatos, suicidios, duelos, condenas a muerte, guerras, eclipses, vampiros, misterios, juicios?
Detrás de los grandes libros se esconde mucha más sangre de lo que uno podría imaginar.
¿Por qué Pushkin murió en un duelo? ¿Es cierto que se han hallado pruebas de la reencarnación de Shakespeare? ¿Sabías que Pessoa tuvo dificultades para encontrar editor o que La Divina Comedia estuvo a punto de no publicarse?

Santiago Posteguillo, referente de narrativa histórica, nos guía en un magnífico viaje desde los discursos de Cicerón hasta las obras de ciencia ficción de Asimov por la historia más enigmática y sorprendente de la literatura universal.
Reseña
Lo mas dificil en ocasiones es reseñar un libro que habla sobre libros o autores, o se podría decir para ser más exactos, sobre un compendio de anécdotas que versan sobre libros y autores.
Y éste es el caso, Santiago Posteguillo nos adentra en una narración, en la que cada uno de los capítulos de los que consta, es un pequeño relato que nos adentra ya no en un texto, novela o historia, sino en todo aquello que en ocasiones (tal vez podriamos decir siempre) olvidamos, y es que los escritores son personas de carne y hueso, con historias humanas a sus espaldas, que viven rodeados de otras personas, más o menos intransigentes en ocasiones, o alentadoras en otras.

Tal vez conocer algo del escritor y su entorno nos ayude a entender su obra, o en ocasiones suceda al revés, ya que la obra no podría existir sin el intenso deseo del editor, del escritor e incluso de los amigos, por ver impresas esas historias creadas por el autor.

Me ha sido muy grato este libro, sus apenas 200 páginas saben a poco, y son realmente un aliciente para los aficionados a la lectura, para buscar libros e incluso en ocasiones, encontrar que autores son los próximos en los que volcaremos nuestra 'ansia' lectora.

Santiago Posteguillo, ameniza con este libro al lector con numerosas anécdotas, incluyendo en ocasiones muestras de la obra o ejemplos de gramática, que en muchas ocasiones nos hacen sonreir, y lo hace haciendo un repaso a los autores/obras más conocidas, recorriendo de una manera lineal la histora de la literatura.

Si yo fuera este libro me gustaría contener más historias con las que conocer a mis compañeros de biblioteca.