jueves, 14 de febrero de 2019

Cinco tumbas sin lápida de Tony Jiménez


Sinopsis
George Campbell es uno de los más reconocidos escritores de terror… O lo era hasta que asesinaron a su mujer.

Profundamente afectado por un suceso que es incapaz de dejar atrás, regresa a Shelter Mountain, su pueblo natal, para tratar de superar el bloqueo que le impide escribir algo que tenga sentido.

George no tarda en descubrir que los vecinos no le van a poner las cosas fáciles, al igual que los terribles recuerdos que guarda de la comunidad, los oscuros secretos que esconden las entrañas del antiguo hogar y los demonios internos que se despiertan al sentir su llegada; presencias tan siniestras como monstruosas que le harán dudar sobre lo que es y no real, y que llevan esperándole mucho, mucho tiempo.
Reseña
Esta es la ópera prima de Tony Jiménez. La lectura de este libro me fue recomendado por Anabel Samani, y gracias a ella puedo decir que he encontrado un nuevo escritor a añadir a mi lista de favoritos.

Si bien, en conjunto todo el libro es un homenaje a otro de mis escritores favoritos, Stephen King,  puedo decir, que imitar o intentar emular a este maestro del suspense y el terror es muy dificil, pues muchos son los que lo han intentado y muy pocos los que lo han conseguido.
En Cinco tumbas sin lápida he encontrado a alguien que lo ha conseguido, en ciertos momentos me tenía que decir a mí mismo, este autor es español... no es Stephen King, ni Koontz...

Con su prosa Tony Jiménez consigue trasladarnos a unas situaciones en ocasiones terroríficas y en otros momentos, nos veremos sumergidos en una trama donde los sentimientos de los diversos personajes se entrecruzan para crear los perfiles psicológicos de la trama: el comportamiento de los pobladores del pueblo que con sus prejuicios y actitudes, acorralan al protagonista.

Podemos encontrar también en este libro dos partes muy diferenciadas, un primer bloque de capítulos donde se desarrolla la trama de una forma lenta, pero progresivamente el autor nos sitúa en una posición donde ya inevitablemente sabemos por donde va a encaminarnos, o por lo menos eso es lo que pensamos.
Y una segunda donde nos aguarda un giro espectacular y nos econtramos con un desarrollo muy activo y dinámico, es como si de repente pasasemos a una carrera contrareloj para llegar al final, final que desde luego no defrauda.

Si yo fuera este libro optaría por la incineración.

jueves, 7 de febrero de 2019

La caja de botones de Gwendy de Stephen King y Richard Chizmar


Sinopsis
Existen tres vías para llegar a Castle View desde la ciudad de Castle Rock: 
por la carretera 117, por Pleasant Road y por las Escaleras de los Suicidios. 
Cada día del verano de 1974, Gwendy Peterson, de doce años de edad, toma el camino de las escaleras, que ascienden en zigzag por la ladera rocosa.
Pero un día, al llegar a lo alto, mientras recupera el aliento con la cara roja y las manos apoyadas sobre las rodillas, un desconocido la llama. 
Allí, en un banco a la sombra, se sienta un hombre con una chaqueta negra y un pequeño sombrero. 
Llegará un día en el que Gwendy sufra pesadillas con ese sombrero...


Reseña
Últimamente, casi sin querer, caen en mi mano libros de Stephen King.
Éste en particular tiene una pequeña historia, la colaboración no fue algo planeado, King tenía en su desván (bueno supongo que será un desván bien provisto, ya que una cosa que caracteriza a este autor es su carácter prolífico), una obra a medias, y se la mando a un amigo diciéndole literalmente: 
"Haz con esto lo que quieras".

El resultado, algo muy en la línea de este autor, una novela corta en la que el principal protagonista es un niño, bueno en este caso Gwendy Peterson una niña no muy agraciada, que recibe un extraño regalo, a la par que una especie de misión.

Y hasta aquí voy a contar de la trama, puesto que este es un relato breve que merece la pena leer, puesto que se recupera, desde mi punto de vista, al Stephen King más puro, ese escritor, que con muy poco consigue atraparnos en una argumento, en el que asistiremos a una de sus típicas "historias de aprendizaje", sin embargo su brevedad, hace que no permita el desarrollarse todos los personajes, pero tal vez sea eso, lo especial de este relato.

El hombre del sombrero elegante, me recordó un poco a otra de las obras de este autor que leí no hace mucho: el hombre del traje negro, pero si bien es un actor algo tenebroso, tiene una pequeña particularidad en esta obra.

Solo he encontrado un pequeño fallo: si eres un lector entusiasta de este autor, se nota que este libro no fue terminado por él, en otras de sus colaboraciones existe un buen avenir entre los escritores y es casi inapreciable, que parte es de cada uno de ellos.

Esta novela corta se lee en muy poco tiempo, es entretenida y sirve más como un ejercicio de relajación entre lecturas, un poco más complejas tanto en personajes como en tramas. 

Si yo fuera este libro me gustaría estar acompañado por Gwendy, alguien un poco alocado, pero de gran corazón.

sábado, 2 de febrero de 2019

El blanco es el color más frío de John Nicholl


Sinopsis
Ten cuidado en quién confías... La familia Mailer no es consciente del terrible peligro que corren sus vidas cuando su médica de cabecera remite a su hijo de siete años, Anthony, a un servicio de orientación psicológica tras el fracaso y ruptura del matrimonio de sus padres.
El doctor David Galbraith, de 58 años, es un depredador pedófilo sádico, que trabaja como psiquiatra infantil, y ya ha asesinado a un niño en el sótano insonorizado que tiene en la mansión georgiana del sur de Gales que comparte con su esposa y sus dos hijas pequeñas.
Anthony se transforma en la obsesión desmedida de Galbraith, que no se detendrá ante nada para convertir en realidad sus fantasías macabras.
Esta obra incluye contenido que algunos lectores pueden encontrar angustiante desde un principio. Está dedicado a los supervivientes de todo el mundo.
Intensamente apasionante.
 Reseña
Los libros no están siempre bien presentados; no son las portadas sino los títulos lo que tiene que atraernos, y éste fue el caso de esta obra, lo primero que me intrigó fue el título y luego llegó la portada...
Con el título pensé en una trama policíaca ubicada en algún país nórdico: ventiscas, nieve, frío en pleno invierno...
Después miré la portada y entonces la mirada de ese niño ya me descolocó, ¿era un zombie helado?, ¿un niño albino?
Por último y ya intrigado leí la reseña, y la verdad es que ya me perdí. ¿de qué va este libro?

El autor me era totalmente desconocido, más tarde averigüé que ha trabajado como policía, trabajador social, formador y agente para la protección de la infancia; todo un currículum para un escritor de este género.

Este es un libro que ya desde el principio nos impacta con un delito, y si bien es de destacar que en ningún momento el autor se deleita en descripciones detalladas de los crímenes, le bastan pocas palabras para no dejarnos indiferentes a los hechos narrados, y en más de una ocasión, tuve que dejar de leer para poder asimilar o tranquilizarme ante los sentimientos que producía determinada escena.

Es la primera vez que leo un libro de John Nicholl y desde luego no sera la última. 
Su forma de escribir es sencilla, no se anda con rodeos, pero desde luego tampoco abusa de descripciones largas o complejas, ni utiliza grandilocuentes palabras, simplemente narra, y poco a poco avanzamos en la novela.

El narrador en tercera persona nos describe, como he dicho con pocas palabras, cada uno de los personajes, pero no lo hace describiendo como algo principal su aspecto, o su vida, sino haciendo hincapié en otra faceta en ocasiones olvidada, y sin embargo muy importante, son los sentimientos de cada protagonista, y desde luego lo hace con una maestría excepcional. Creo que éste es uno de los valores más destacables, empatizamos con cada uno de ellos, nos identificamos con sus respuestas emocionales y en ocasiones enfrentamos nuestros propios sentimientos, con el personaje del que se lee en un momento determinado.

Los peores momentos me los encontré cuando se habla del doctor David Galbraith, su narcisismo, prepotencia y la falta total de moral del personaje, fue todo un reto para no abandonar la lectura.
El resto de personajes, son gente normal, con sus problemas y sus vivencias, que interactúan de una forma que podríamos considerar habitual, normal.

En este libro no se trata solamente la pederastia, sino también se habla de otros delitos como es el maltrato tanto físico como psicológico que sufren familias, y nada de todo lo que se lee te deja indiferente.
Este es un libro para leer con calma, y desde luego no lo recomiendo para gente muy sensible, pero la realidad está así, y por mucho que escondamos la cabeza, no va a dejar de existir, hay que ver o detectar a los depredadores que nos rodean, para de alguna manera evitar que hagan daño.

Si yo fuera este libro no querría llegar a conocer a alguien como el Doctor David Galbraith.