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martes, 6 de noviembre de 2018

El lector de cadáveres de Antonio Garrido


Sinopsis
En la antigua China, sólo los jueces más sagaces alcanzaban el codiciado título de «lectores de cadáveres», una élite de forenses que, aun a riesgo de su propia vida, tenían el mandato de que ningún crimen, por irresoluble que pareciera, quedara impune. Cí Song fue el primero de ellos.
Inspirada en un personaje real, El lector de cadáveres narra la extraordinaria historia de un joven de origen humilde cuya pasión y determinación le condujeron desde su cargo como enterrador en los Campos de la Muerte de Lin’an a aventajado discípulo en la prestigiosa Academia Ming. Allí, envidiado por sus pioneros métodos y perseguido por la justicia, despertará la curiosidad del mismísimo emperador, quien le convocará para rastrear los atroces crímenes que, uno tras otro, amenazan con aniquilar a la corte imperial. Un absorbente thriller histórico, extraordinariamente documentado, en el que la ambición y el odio van de la mano con el amor y la muerte en la exótica y fastuosa China medieval.

Reseña
Rescaté este libro de la estantería de la biblioteca, en una de mis frecuentes visitas.

Como casi todos los libros, lo más atrayente sin duda es siempre su portada y esta en particular, con ese laberinto dorado en cuyo centro figura un grillo, asemejándose a los idealizados sellos de los emperadores chinos sobre un intenso fondo de color rojo, me llamó la atención.

Esta obra dividida en 6 partes, narra de una manera muy amena la historia de su personaje principal, al que parece perseguir la mala suerte durante toda la obra.

Tarda bastante en iniciar la intriga; el autor dedica casi los tres primeros capítulos a modo de introduccion, facilitándonos datos sobre la vida del protagonista, para poco a poco ir introduciendo los diversos personajes y hechos que son los más significativos de una novela con tintes de intriga y misterio.

El narrador onmisciente nos traslada a la china imperial, describiéndonos unos personajes con mucho magnetismo, centrándose en el protagonista, pero sin dejar de describir la personalidad de todos los que se cruzan en su camino, así como el paisaje y entorno de cada escena.
Me sentí trasladado a la China imperial y no precisamente a aquella esplendorosa Corte del emperador, sino a esa más desconocida, la de la gente normal, una poblacion ribereña con sus barqueros,  sus granjeros y comerciantes, sus estudiantes y a todos esos otros oficios olvidados, como son los perfumistas, enterradores, herreros y el conjunto de 'magos', 'adivinadores' y embaucadores que pululaban entre la población de la época.

La trama de la historia está muy bien entrelazada y si bien se puede aventurar parte de ella, tal vez el final os depare varias sorpresas, como me sucedió a mí.

Si yo fuera este libro procuraría estar siempre cerca del protagonista, para darle todo mi ánimo.