Cuatro novelas cortas sobre las fuerzas ocultas que nos acechan.
Una colección única que incluye una impactante secuela de El visitante.
La sangre vende. Así reza la máxima periodística que hará que Holly Gibney, la detective a la que Bill Hodges legó su agencia Finders Keepers, se interese por la matanza en el instituto Albert Macready y acabe enganchada a las noticias. Algo no encaja y el fantasma de la coartada perfecta del terrorífico visitante será el detonante en su primer caso en solitario.
Si bien Holly no tendrá ayuda en la secuela del exitoso noir paranormal del rey del terror, en este libro la acompañan tres historias más. En la primera, un niño tiene como guardaespaldas al fantasma de un millonario excentrico. En la segunda, el mundo se acaba: hay múltiples terremotos, internet ha caído y la peste está mermando a la Humanidad mientras ciudades de todas partes se llenan de enigmáticos carteles. Y, en la última, un escritor se instala en una cabaña aislada para escribir una novela, y acaba enfrentándose a sus propios demonios.
Cuatro relatos largos en los que el legendario narrador de cuentos y autor superventas, sorprende nuevamente a los lectores y les conduce a lugares intrigantes a la vez que aterradores.
Reseña
Stephen King el maestro del terror...
Casi todas las frases que aparecen en las fajas y contraportadas de todos sus libros, desde hace años, comienzan así.
Y la verdad es que sí, tienen razón, yo soy el primero en decirlo, es un maestro en realizar lo imposible, en seguir convenciendo después de un montón de libros, relatos, e incluso guiones de sus obras que posteriormente han sido llevados al cine y a la pequeña pantalla. Pero, ¿en serio hay que recordárselo a los lectores con tanta frecuencia?
Dicho esto, y ahora sí, comienzo con mi opinión sobre el libro...
La portada, para todos aquellos que seáis curiosos, tiene trampa; nos puede recordar a otra de sus obras 'Cementerio de animales', sin embargo, hay que fijarse en el morro del gato para descubrir algo escondido y es que, en este recopilatorio hay muchas cosas ocultas.
Este libro contiene cuatro narraciones que por su longitud se encuentran entre el cuento breve y la novela corta, y por ello supongo que el autor las ha juntado para beneficio del lector, porque cuando lees una obra breve de este escritor siempre te sabe poco y quieres continuar con otra.
En este libro creo que el equilibrio entre duración y cantidad esta muy bien logrado.
En La sangre manda se juntan cuatro relatos independientes entre sí:
- El teléfono del señor Harrigan
- La vida de Chuck
- La sangre manda
- La rata
Cada uno de ellos tiene su encanto, su particularidad, y por supuesto, la esencia principal de este escritor, es decir, podemos encontrar todos aquellos elementos que han logrado hacer de él uno de los más vendidos del género: objetos malditos, casas encantadas, acontecimientos misteriosos, pactos macabros...
Otra cosa que llama la atención es que en dos de ellos se observa algo distinto.
En La vida de Chuck sus capítulos están enumerados al revés, y cada uno de ellos forma de por sí una especie de narración independiente que reúne en su conjunto una historia al más puro estilo del autor, es la evolución de hechos sencillos pero que muestran todo un universo de lo que es cada individuo.
En La sangre manda, (título que da nombre al libro), se recupera un personaje que a decir del autor le tiene cierto cariño, y es Holly, co-protagonista de una de las últimas trilogías del autor (Mr. Mercedes, Fin de Guardia y Quien pierde gana), personaje excepcional y con una personalidad clara, es un exponente de cómo otorgar relevancia a alguien en un thriller.
Respecto a las otras narraciones: El teléfono del señor Harrigan, King recurre, como en muchas de sus obras, a un objeto inanimado para establecer un nexo entre lo paranormal y la realidad, demostrando una capacidad increíble para otorgar a un objeto moderno, (un teléfono móvil), la capacidad de trasladarnos a su mundo de terror personal.
En La rata, King es capaz de utilizar su propia experiencia como autor de libros (y es que la verdad este es un autor muy prolífico), realizando una especie de pacto con el diablo, para mostrar la dificultad real a la que se enfrentan todos los autores en el día a día... eso de tener ideas y no poder plasmarlas tal y como las ve, debe ser todo un suplicio para una mente creativa.








